Una antigua vivienda en esquina, dos antiguos muros de piedra albergan la nueva vivienda en el centro del pueblo esconden una nueva vivienda que respeta el esquema de la estructura original formada por pilares y vigas de madera. Los muros y la cubierta se perforan puntualmente para permitir la entrada de luz natural y abrir nuevas vistas al paisaje. La escalera se convierte en un elemento protagonista, en su base se mantienen las piezas prefabricadas de terrazo y los nuevos tramos son ligeros para permitir la entrada de luz cenital.